Incluye propósito concreto, alternativas realistas, riesgos asimétricos, ventanas temporales y estimaciones por rangos, no puntos exactos. Añade desencadenantes que te harían cambiar de opinión y fuentes consultadas. Registra quién decide, bajo qué restricciones y qué señales invalidarían el plan si aparecen con fuerza.
Usa probabilidades expresadas en bandas, como 60–70%, y cuantifica confianza separada de deseabilidad. Define umbrales de salida, límites de pérdida aceptable y marcadores intermedios para actualizar. Esa estructura canaliza debates técnicos y reduce discusiones interminables influenciadas por carisma, jerarquía o historias fáciles de contar.
Cinco minutos antes para registrar supuestos; diez después para evaluar proceso y anotar aprendizajes inmediatos. Revisión semanal de decisiones clave y una síntesis mensual con cambios de criterio. Pequeñas rutinas repetibles superan la pereza, mejoran memoria prospectiva y hacen que el diario se vuelva indispensable.






All Rights Reserved.